REVIEW

Photography: Yuri Manabe

Trip through Tohoku, Japan.

レズビアンフォト1

En agosto, mi esposa, Natsuko, y yo viajamos hacia Tohoku, Japón. Hubo increíbles paisajes de montañas verdes voluptuosas, lagos azules cristalinos, cataratas hermosas, ríos pintorescos, interminables huertos de manzana y las orillas rocosas del mar de Japón. Los paisajes naturales de Tohoku son unas de las tantas razones para visitar Tohoku.

Natsuko y yo empezamos nuestro viaje en tren bala desde Tokio hasta Tohoku. Tomamos el tren bala más rápido de Japón, llamado “Hayabusa”. Mi sobrino pequeño, coleccionista de trenes, estaría muy celoso si lo supiera. Nuestra primera parada en nuestro maravilloso viaje a Tohoku fue el Wanko Soba en Morioka. El Wanko Soba es como una competición culinaria combinada con un bufé libre. Los meseros te siguen sirviendo Soba poniéndolo en tu tazón, uno tras otro hasta que cubras tu tazón y digas que no quieres más. Me comí 60 tazones de soba; Natsuko se comió 30. Fue delicioso y muy divertido, pero después me quedé repleta por horas.

Luego, alquilamos un carro y viajamos por las montañas a nuestro hotel, cerca del lago Towada. Fue una manejada emocionante a través de un tifón. También nos detuvimos para tomar fotos cerca del lago Towada en el tifón; fue emocionante, pero los vientos fueron tan fuertes que se rompieron nuestros paraguas. Luego de eso, descansamos en nuestro hotel en nuestro espacioso cuarto con tatami, nos remojamos en la fuente termal y comimos una deliciosa cena tradicional de Tohoku.

レズビアン温泉

El día siguiente fue un largo y divertido día de exploración. Primero fuimos al oculto santuario de Towada, en el bosque musgoso cerca del lago. Luego vimos una bonita estatua de dos mujeres desnudas en la orilla del lago. Bromeábamos con que la estatua era de unas lesbianas, pero puedes encontrar la historia en internet si la buscas como Otome No Zou. Luego nos fuimos al Oirase Keiryu, donde tuvimos una linda caminata cerca del río y tocamos la catarata. Fue realmente un sueño hecho realidad para mí el estar tan cerca de la naturaleza y sentir la poderosa avalancha de la catarata cayéndome de arriba. Lugo de eso, manejamos hacia la prefectura de Akita para ver los famosos perros akita. Un lindo perrito macho de 8 meses y una perrita hembra de año y medio, eran muy tiernos y juguetones. Al perrito macho le gustaba perseguir su propia cola y le gustaba morder todo lo que teníamos. Qué grande que era ese cachorro. Luego de ese largo día, nos fuimos a nuestro hotel en Hirosaki.

レズビアン&秋田犬

En nuestro tercer día nos levantamos temprano y fuimos a ver el castillo Hirosaki. Fue una caminata corta desde nuestro hotel. El castillo estaba increíble, incluso pudimos probarnos la ropa del rey. Fue muy divertido y nos veíamos chistosísimas. Luego pasamos manejando por bonitos huertos de manzana a las costas del mar de Japón, donde descubrimos increíbles puntos para parar y disfrutar del océano. El primero fue una gran orilla con rocas del tamaño de elefantes. Ahí conocí a un chico y una chica jóvenes que estaban pescando cangrejos pequeños entre las rocas. Eran tan lindos y me mostraron cómo encontrar a los cangrejos. Luego manejamos un poco más y encontramos un santuario sobre una roca en el océano. Fue espectacular. Había un camino que llevaba a una roca aún más grande en el océano. Tienes que tener cuidado en el momento en que lo visitas porque el océano se la traga. Por suerte, estuvimos ahí en el momento perfecto y pudimos cruzar el camino con la ola golpeándonos a veces. En el otro lado del camino había una cueva que lleva al gran acantilado al otro lado, donde trepas hasta la cima. Fue increíble y escalofriante al mismo tiempo. Definitivamente es una parada que todos deberían hacer si van a recorrer las costas del mar de Japón en Tohoku.

レズビアンフォト湖

En nuestra última parada visitamos el Patrimonio de la Humanidad de Japón, Shirakami Sanchi. Los paisajes naturales ahí son tan increíbles que me dejaron sin palabras. Los lagos son absolutamente emocionantes. Fue una manera maravillosa de terminar nuestro increíble viaje en Tohoku. Luego de eso, manejamos a nuestra estación, donde devolvimos el carro alquilado y tomamos el Hayabusa que nos llevó de regreso a Tokio. Nuestro viaje a Tohoku fue uno de los más románticos y maravillosos que he tenido en Japón.

(Photography: Yuri Manabe)